El destino ha puesto al delantero de Chivas Omar Bravo en un escenario que pocos futbolistas mexicanos tienen la fortuna de vivir, pues cuando todo apuntaba a que el artillero rojiblanco dejaría la Liga Mexicana para emigrar a la Major League Soccer con los Hechiceros del Kansas City, el cambio de residencia a la Unión Americana hizo una pausa y le cedió al mochiteco un torneo más con la playera más popular del balompié nacional y un duelo sin precedentes, la Gran Final de la Copa Santander Libertadores.
Por eso Omar Bravo sonríe y vive intensamente cada momento del entrenamiento, le pone el suficiente empeño a cada balón que disputa y es el primero en realizar todas y cada una de las indicaciones que se brindan al momento de la práctica, pues él más que nadie sabe que lo que está a punto de vivir con el Rebaño no se puede expresar con palabras.
"Me siento muy contento porque voy a seguir jugando en el equipo al que yo quiero mucho", expresó emocionado y sonriente Omar Bravo al término de la práctica de este lunes en el Estadio Omnilife, "mis objetivos son los mismos que había comentado desde la pretemporada, no han cambiado y siguen siendo los mismos".
"Si bien no he tenido la oportunidad de jugar dos partidos de la liga, hay uno pendiente y eso me da la posibilidad de emparejarme con los goleadores, y sobre todo la máxima oportunidad que todos estamos esperando en el equipo que es el campeonato de la Copa Santander Libertadores", agregó el artillero rojiblanco.
El entorno es distinto en el campamento rojiblanco, pues aunque el imponente Estadio Omnilife presenta la misma espectacular estampa al momento de los entrenamientos, la idea de visualizarse con la afición y al momento de disputar el encuentro de la final del certamen sudamericano, le genera a Bravo Tordecillas retomar los planes que realizó el equipo desde que comenzó la instancia decisiva de la Copa Santander Libertadores.
"Fue un objetivo que nos trazamos desde que empezó la pretemporada, pues si bien no estaban los jugadores que fueron al Mundial, ellos han llegado con la misma idea, con la misma hambre y la misma ilusión y ya hemos dado un paso, estamos ahí a 180 minutos, tenemos que hacer un esfuerzo extraordinario, de mucha concentración, de mucha buena vibra entre nosotros y pensar que sería algo histórico para el país y para la institución", dijo.
"Nervios sigue habiendo, eso es normal dentro de uno, siempre está ese gusanito aún y cuando ya se tienen años en esto, siempre he dicho que el día que no los sintamos nos vamos a retirar, eso es algo que te da el futbol junto con la alegría que le podemos dar a nuestras familias y a nosotros mismos, a los aficionados y es sólo eso, pensar en ganar, ganar, ganar y ganar, metértelo hasta en la sopa", reafirmó.
Y aunque el segundo mejor anotador en la historia del Rebaño no tuvo la oportunidad de enfrentar a los Colorados del Internacional de Porto Alegre, en la Semifinal de la Copa Sudamericana 2008, Omar Bravo sabe lo que el conjunto rojiblanco vivió en esa instancia y ahora, pretende que la historia cambie para beneficio de Chivas y más con el primer duelo en territorio rojiblanco.
"Ese partido ante Internacional no me tocó, pero lo viví por fuera del equipo, uno lo siente igual, hay compañeros que tengo años jugando con ellos y es muy importante que vamos a estar en casa, debemos de llevarnos una ventaja, que sea la que sea va a ser importante porque siento que Chivas ha sido un equipo que ha tenido mucha personalidad de visitante y eso nos da un handicap.
"Serán once hombre contra once hombres, con la misma hambre y la misma ilusión; ganará el que esté más concentrado, el que aproveche más las oportunidades y que tenga menos margen de error", concluyó Omar Bravo, quien durante los próximos meses tendrá la oportunidad de coronarse en dos competencias distintas con Chivas, en la Copa Santander Libertadores y también, en el Apertura 2010 de la Liga Mexicana.








