Seattle, Washington.- El momento ha llegado, al menos el que él ha esperado durante un tiempo considerable.
Han pasado casi 11 semanas desde aquel 30 de julio, en el que dentro de la mayor fiesta futbolística de Chivas en los últimos años, la inauguración del Estadio Omnilife, el volante diestro tuvo que abandonar el partido de estreno luego de recibir un pisotón por parte de uno de los jugadores del Manchester United, acción que le provocó una fractura en el quinto metatarsiano del pie izquierdo y que le alejó de las canchas.
Sin embargo, luego de aguardar pacientemente el tiempo de consolidación del hueso y de posteriormente realizar al pie de la letra su rehabilitación, el volante diestro Omar Esparza está listo para regresar a la actividad de competencia con el equipo, toda vez que ya ha tomado forma física para la exigencia que demanda un partido.
"Primero que nada me siento contento porque ya puedo regresar a jugar, pero a la vez me siento un poco nervioso la verdad, pues aunque no me duele nada, no siento ninguna molestia, pero sí el nervio de regresar luego de dos meses y una semana aproximadamente, quieras o no aparece ese nervio de ver cómo voy a regresar, cómo me voy a sentir", platicó el elemento que el pasado torneo Bicentenario 2010, fuera el único jugador en Chivas en sumar todos los minutos de todos los partidos, y que en el actual Apertura 2010 sólo registra los primeros 90 del duelo ante Puebla.
"Todo va a ir poco a poco, me da la tranquilidad de que es un encuentro amistoso donde podría regresar, pues ahí puedo regular muchas cosas, puedo también ver qué es lo que me hace falta", continuó en relación a su posible incursión en el duelo del martes por la noche ante el Sounders de Seattle de la MLS.
Con un pronóstico inicial de 12 semanas para su retorno a las canchas, Omar Esparza podría sentenciar su total rehabilitación en una semana menos de lo presupuestado, ya que desde la décima semana, el también volante zurdo de Chivas ha hecho el trabajo al parejo del grupo, mismo que lo tiene ahora con posibilidades de integrarse al grupo de competencia tras su lesión.
"Me han dicho que cada cuerpo es distinto, te dan el pronóstico de 12 semanas para no adelantar nada, pero yo desde la décima semana me sentía bien, me sacaron radiografías y el hueso estaba totalmente pegado, ya también estaba entrenando al parejo de mis compañeros, pero para el fin de semana (ante Querétaro) no quisimos arriesgar a regresar en un partido oficial, a parte de que se prestaba para que el partido amistoso de este martes.
"Físicamente me siento para estar en todo el partido, pero a lo mejor sería un poquito diferente por los tiempos, en lo físico me siento bien pero en el llamado timing, en el llegar a tiempo a una jugada, el tiempo de reacción, esas cosas son las que me va a llevar un poco de más tiempo, pero físicamente me siento para todo el partido, aunque al ser amistoso podrían ser 45 o 60 o 70 y de ahí comenzar a trabajar en ello", finalizó.






