
Fuerte resultó la responsabilidad del Guadalajara para responder al reto Monarcas Morelia, el cual exigía de parte de los discípulos de José Luis Real las máximas agallas para sacar el pecho en la misión seis puntos que comenzaba en este inusual miércoles por la noche en la cancha del Estadio Omnilife.
En la cancha por motivos de lesión no se encontraban dos piezas fundamentales en el esquema rojiblanco, el contundente goleador Omar Bravo y el todo empuje, corazón y fuerza del capitán Héctor Reynoso, así que la estafeta pasaba a elementos de cantera como Jorge Enríquez y Michel Vázquez para ofender y crear peligro sobre la meta del señalado Federico Vilar quien no se escapó de uno de los gritos de guerra predilectos de la afición rojiblanca.
Aunque los Monarcas lucían peligrosos en el terreno de juego con jugadores de ataque como Hugo Droguet, Elías Hernández y Miguel Sabah el Rebaño estaba dispuesto a batirse en un duelo de sudor y sangre ante el conjunto michoacano que visitaba por primera vez en su historia la cancha del Estadio Omnilife, y los rojiblancos pretendían que su estancia no fuera nada cordial.

La afición rojiblanca pese a todo y a todos, estaba haciendo su partido pese a todo, pese al miércoles laborable, pese al tráfico de la Avenida Vallarta, pese a los duros momentos para la nueva casa del Rebaño, estaban ahí alentando y dando vida a una casa que busca cada partido convertirse en una fortaleza en rojo y blanco en el Futbol Mexicano.
Gracias a los 26 340 aficionados que nos acompañan en la cancha del Estadio Omnilife anunció la voz del sonido local, al dar a conocer la cifra oficial de asistentes al cotejo entre el Guadalajara y el Morelia, que mantenía a la afición rojiblanca involucrada de lleno en el cotejo y lo demostraba con la ola, los silbidos al rival y ese empuje que todo partidario debe tener hacía sus colores.
El gol de tiro libre de Adrián Aldrete le puso saña al cotejo y el puñal en el corazón del Rebaño, que pese a todos los intentos a la ofensiva no pudo sanar de la herida de muerte y probó el amargo sabor de la derrota en el cotejo pendiente de la Jornada Dos y ahora a preparar las armas para unos gallardos Gallos Blancos del Querétaro.







