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El Guadalajara fue amo y señor en la recuperación del balón ante Cruz Azul en el duelo de este sábado por la noche en la cancha del Estadio Omnilife, pero su postura no le bastó y terminó por empatar 0-0 con la Máquina, en duelo correspondiente a la Jornada 16 del Apertura 2010 del Futbol Mexicano.
Con una consigna absoluta de recuperar el balón lo más rápido posible para el ataque franco sobre la portería de Jesús Corona, al minuto ocho Alberto Medina desbordó por la derecha para enviar un centro que no alcanzó a rematar Marco Fabián como el primer aviso de peligro en el amanecer del encuentro
Dos minutos después, Chivas volvió a ofender, cuando Jorge Enríquez recuperó un balón en medio campo y envió un servicio al área donde ahora si Fabián de la Mora conectó con la cabeza, pero el esférico salió desviado de la cabaña capitalina.
Al 10´el “Venado Medina toma el balón y lo conduce hasta encontrar un resquicio para disparar, pero el balón es controlado por José de Jesús Corona, arquero celeste que tuvo buena actividad durante los primeros minutos del partido.
El Guadalajara fue presa del entusiasmo excesivo en pos de la recuperación del esférico, y por lo mismo, recibió temprano la primera tarjeta amarilla con Patricio Araujo y posteriormente Marco Fabián con lo que los rojiblancos debían mantener la calma para conquistar el ansiado gol que le diera la ventaja en el partido.
En medio de la tensión en la cancha del Estadio Omnilife, Patricio Araujo se animó a lanzar un tiro de media distancia que se fue apenas desviado de la meta de Jesús Corona, pero el marcador permanecía sin movimiento en la cancha del Omnilife, ante la expectación de la afición que auguraba una muy buena entrada en la casa del Rebaño.
Cruz Azul fue un equipo al que el Rebaño le arrebató el balón, pero cuyo papel le agradó a los celestes a sabiendas de que con sus dos hombres bastante peligrosos como Emmanuel Villa y Javier Orozco podían acarrear dificultades sobre la cabaña del arquero Luis Ernesto Michel, quien respondió eficiente como siempre a un serio embate de Javier Orozco en el corazón del área al 27’ de acción.
Chivas tenía toda la mentalidad franca hacía el ataque, y en una nueva recuperación de balón de Jorge Enríquez, esté dejo el balón para la incorporación de Xavier Báez, quien casi sin ángulo de disparo echó el balón a un costado de la portería de la Máquina. El 0-0 permanecía en el duelo, pero ambos equipos continuaron atacando a su manera, Chivas, buscando de cualquier manera la recuperación inmediata del balón y con amenazas sobre la portería del Cruz Azul, pero sin la puntería necesaria y el cuadro azul, esperando la oportunidad del contragolpe.
Con un escenario montado de esta forma en el Estadio Omnilife, los segundos 45 minutos prometían situaciones similares, que sólo necesitaban ser canalizadas con tranquilidad por el Guadalajara que también aguardaba el momento con José Luis Real de mandar a la acción a dos de sus elementos importantes, como el caso de Adolfo Bautista y Omar Bravo.
Esto sucedió precisamente a los pocos minutos de iniciado el complemento, cuando Bautista y Bravo hicieron acto de presencia para colaborar en el mayor anhelo de los rojiblancos en la noche: eñ gol.
Apenas al 47’, la afición que ya superaba la cifra de 30 mil aficionados en el Estadio Omnilife, gritó por fin el grito ahogado de gol en una acción anulada por el silbante Román Rafael Medina, cuando el “Venado” Medina mandó el esférico al fondo, tras un envío de Xavier Báez, con lo que Chivas estaba declarado a piedra y lodo a buscar el gol que les encendiera la esperanza del triunfo.
Omar Arellano Riverón fue otro de los que intentó sobre la portería de Jesús Corona, en un tiro libre, pero el balón salió desviado ante la mirada del arquero capitalino que acompañó la trayectoria del esférico con la mirada.
Después del 70’ y ya con la presión del reloj encima por una anotación que no llegaba, en parte por la buena actuación de Jesús Corona y por otra la falta de puntería de los delanteros rojiblancos, José Luis Real llamó desde la banca a Adolfo Bautista y Omar Bravo, buscando concretar la acción que por fin diera alegría a la afición que esperaba ese destape de júbilo con un gol rojiblanco.
En los pies de Adolfo Bautista se creó la jugada de mayor peligro de todo el duelo, al 86’, cuando el guanajuatense le dio un servicio medido a la llegada de Jesús Sánchez, quien después de eludir la salida de Jesús Corona y con la portería desguarnecida echó su disparo a un costado de la cabaña para dejar en un hilo la emoción de un Estadio Omnilife, enmarcado con una gran entrada para la ocasión.
Una vez más Chivas volvió a carecer en el encuentro de contundencia frente al marco rival, y volvió a escribir un empate a cero goles ante Cruz Azul para dejar todas sus cartas en la mesa de la última fecha del Apertura, donde no existe de otra que el triunfo y la combinación de resultados para aspirar a la Fiesta Grande.





