El buen momento que vive Chivas en el Clausura 2026 no es casualidad. La solidez colectiva, la claridad en la idea de juego y la convicción con la que compite el equipo son reflejo directo de un proyecto que ha echado raíces: el de Gabriel Milito. Y si hay un partido que nos recuerda claramente esa identidad, es el último enfrentamiento ante Atlético de San Luis.
Una noche que marcó el rumbo
El choque más reciente entre Rojiblancos y potosinos se disputó en la Jornada 3 del Apertura 2025, en una Fortaleza Rojiblanca encendida. Lo que parecía un partido más del calendario terminó convertido en una declaración de identidad.
Atlético San Luis golpeó primero y tomó ventaja desde temprano, pero Chivas no se descompuso. Lejos de renunciar a su propuesta, el equipo mantuvo la presión alta, la circulación de balón y la valentía para seguir atacando. Esa fidelidad a la idea fue el primer gran mensaje del ciclo de Milito: aún en desventaja, el Rebaño no negocia su forma de jugar.
Resiliencia como bandera
Cade Cowell empató el marcador justo antes de concluir el primer tiempo, pero posteriormente Atlético San Luis volvió a ponerse arriba, y nuevamente Chivas respondió. La insistencia provocó el error rival y el autogol que devolvió la igualdad al encuentro.
Cada golpe recibido encontró una respuesta inmediata del Guadalajara. El equipo no solo resistía, sino que crecía con la adversidad.
El sello de un equipo que nunca se rinde
El desenlace fue digno de una noche que hoy se recuerda con emoción en el proyecto. Armando ‘Hormiga’ González vino desde la banca y con pocos minutos en el campo, apareció en los momentos grandes y firmó un doblete al 83’ y 89’ para sellar el 4-3 definitivo. Más que tres puntos, fue una confirmación: Chivas había construido una identidad.
Aquella actuación no solo encaminó a ‘La Hormiga’ hacia el campeonato de goleo del AP25, también fortaleció la creencia colectiva de un equipo que entendió que competir hasta el último minuto es parte de su esencia.
El presente se explica desde ese partido
Con ese antecedente como referencia, Chivas visita este sábado territorio potosino con la intención de reafirmar lo que viene construyendo desde entonces: un equipo protagonista, solidario y con hambre. Bajo la conducción de Gabriel Milito, el Rebaño ha dejado claro que sabe jugar bien al futbol y que jamás baja los brazos.
Más que un partido más, el duelo ante Atlético de San Luis representa una nueva oportunidad para seguir honrando esa identidad y buscar el cuarto triunfo consecutivo en el Clausura 2026.





