Diego Campillo fue uno de los grandes protagonistas de la noche el pasado sábado en el Estadio AKRON. En una eliminatoria que exigía personalidad y valentía para sostener un plan de partido tan agresivo, el zaguero rojiblanco respondió con una actuación de altísimo nivel y fue pieza fundamental para que Chivas consumara la remontada ante Tigres y consiguiera su boleto a las Semifinales del Clausura 2026.
Gabriel Milito apostó por una línea de tres zagueros y encontró en Campillo al líder ideal para comandarla desde la posición de líbero. Más allá del orden defensivo, el canterano asumió la enorme responsabilidad de proteger el campo abierto y sostener los espacios que dejaba Guadalajara al adelantar líneas y jugar cerca del arco rival.
La propuesta de Chivas fue agresiva desde el arranque, con presión alta e intensidad para empujar a Tigres hacia atrás. Pero para que ese plan funcionara, alguien debía encargarse de cubrir las espaldas del equipo. Ahí apareció Diego Campillo.
El defensor vivió constantemente duelos individuales de muchísimo riesgo y prácticamente siempre salió vencedor. Controló a atacantes potentes como Rodrigo Aguirre y mostró una enorme capacidad para anticipar, corregir y sostener situaciones definitivas. Registró 3 intercepciones, 3 despejes y 5 recuperaciones, además de ganar 3 duelos en el suelo y los 4 duelos aéreos que disputó. Solo fue regateado una vez en los 90 minutos.
Incluso, dejó una acción salvadora en la recta final del encuentro, cuando realizó un cruce providencial dentro del área para quitarle la pelota a Ángel Correa justo antes de que pudiera definir frente al arco rojiblanco.
Con balón también tuvo mucha personalidad. Acertó 63 de los 68 pases que intentó, con un 93% de efectividad, además de completar 5 trazos largos y animarse a conducir hacia adelante. Incluso estuvo cerca de marcar con un disparo desde fuera del área que pasó cerca de la portería de Nahuel Guzmán.
La actuación de Campillo confirmó su gran momento futbolístico y dejó claro que tiene la personalidad para asumir responsabilidades en escenarios de máxima exigencia. Fue un líder desde el ejemplo y uno de los pilares del equipo de Gabriel Milito en una noche que terminó con Chivas instalado en las Semifinales del Clausura 2026. Por esos y más motivos, el duranguense es el jugador a seguir en la Ida de las Semifinales ante Cruz Azul.





