La FIFA puso bajo la lupa a Roberto Alvarado. Y es que dentro del amplio análisis táctico que el organismo realizó sobre la Copa Mundial 2026, el enganche del Guadalajara aparece como uno de los ejemplos del uso de los extremos para generar amplitud, provocar espacios y encontrar diferentes caminos para progresar en ataque. El estudio fue elaborado a partir del análisis de los 104 partidos del torneo y combina información táctica, datos y video.
El documento dedica especial atención a la manera en que México utilizó sus jugadores de banda. En ese contexto, Alvarado tuvo una función muy definida por el costado derecho: mantenerse alto y abierto para estirar la estructura defensiva rival, generar espacios para sus compañeros y quedar en posición de recibir en situaciones de uno contra uno.
De acuerdo con el análisis de FIFA, el 76.2% de las recepciones de Alvarado se produjeron dentro del canal exterior derecho, una muestra de la amplitud que mantuvo durante sus intervenciones con el Tricolor. Esa posición permitió que otros futbolistas ocuparan los espacios interiores y, al mismo tiempo y en ciertos contextos, le dio al ‘Piojo’ la posibilidad de atacar directamente a su marcador.
Especialista en poner el balón en el área
Una de las principales vías ofensivas de México durante el Mundial fueron los centros al área, y ahí Alvarado también tuvo un papel destacado. El análisis de FIFA señala que el atacante rojiblanco fue quinto en el torneo en centros completados por cada 60 minutos de juego efectivo, con 2.6, además de ser el futbolista mexicano que más centros intentó bajo esa métrica. Tanto fue su impacto, que concluyó la competencia con 3 asistencias, lo que lo convierte en máximo asistidor en la historia de México dentro de las Copas del Mundo.
Pero su influencia no se limitó a poner el balón desde la banda. Aunque su principal función fue permanecer abierto, Alvarado también mostró capacidad para aparecer en zonas interiores. FIFA registró que recibió en el canal interior derecho en el 24% de sus intervenciones, por encima del promedio de los extremos derechos analizados, que fue de 15.6%.
Además, completó 1.2 rupturas de la línea central por cada 60 minutos, una cifra que estuvo 0.49 por encima del promedio de los jugadores de banda, de acuerdo con el estudio.
Y hubo otro momento que refleja su capacidad para interpretar el juego: en el triunfo de México sobre Ecuador, por los dieciseisavos de final, Alvarado atravesó todo el ancho del campo y encontró a Julián Quiñones con un pase desde prácticamente la mitad de la cancha que terminó en el primer gol del encuentro. FIFA destacó específicamente esa acción al repasar el partido.
Un rol diferente al que suele desempeñar con Chivas
El análisis también permite observar una particularidad interesante en el juego del ‘Piojo’. La versión de Alvarado que mostró México durante el Mundial estuvo mucho más relacionada con la amplitud y el juego exterior, mientras que con Chivas hemos visto con mayor frecuencia a Roberto participar en zonas interiores, acercarse a los mediocampistas y tener una influencia más directa en la construcción y asociación. Son funciones distintas para un futbolista que ha demostrado tener la capacidad de adaptarse a diferentes necesidades.
Con el Tricolor, su posición abierta por derecha sirvió para estirar al rival, liberar espacios por dentro y generar situaciones de uno contra uno y centros. Con Chivas, en cambio, su capacidad para recibir entre líneas, asociarse y aparecer en sectores interiores ha permitido aprovechar otras características de su juego.
Así, el informe de FIFA no solamente pone números al rendimiento de Alvarado en el Mundial; también permite descubrir otra faceta del futbolista rojiblanco, una que demuestra que su influencia puede partir tanto de la banda como de los espacios interiores.
Si quieres revisar el documento que realizó la FIFA de su análisis de lo mejor de la Copa Mundial de la FIFA 2026, visita el siguiente enlace.





