Guadalajara, Jalisco a 03 de diciembre del 2005.- El silbante decretó el final del partido... Comenzó la celebración para las Chivas.
Son bicampeones de la Tercera División. Los jugadores comenzaron a saltar de júbilo, la cancha Fausto Prieto comenzó a poblarse de familiares y amigos de los jugadores, que ingresaron para formar parte del festejo.
Hubo lágrimas en los jugadores de Monarcas, también de su técnico Darío Franco, ex jugador argentino hoy convertido en director técnico. Como profesionales, reconocieron su derrota y fueron los primeros en pasar a recoger sus medallas, a manos de Enrique Silva Terán, Presidente de la Tercera División.
Tal como sucede en cualquier festejo deportivo, el clásico baño no se hizo esperar. Gregorio Sánchez brincaba junto a sus jugadores, levantaba los brazos para señalar que eran los números uno, y de repente fue bañado con agua fría que le arrojaron de la hielera.
"En los últimos tres años, tenemos tres títulos. Es una sensación de felicidad, de satisfacción, pero también de bastante compromiso para seguir trabajando", dijo un sonriente Gregorio Sánchez, que no cabía de felicidad.
Sánchez explicó cuál es su mayor satisfacción, por su labor realizada en Fuerzas Básicas de Chivas: "Tenemos esa sensación otra vez, de otra campeonato, Más que ganar títulos, nuestra función y nuestro trabajo es el acercar los jóvenes a la Primera División".
-¿Cuál es el mayor mérito que le reconoce, a sus jugadores para ganar este título"
-"Lo que más me conformó de los jóvenes, fue su compromiso, su disciplina y humildad para trabajar, con la idea de conseguir un objetivo que al final de cuentas se nos dio".
El profesor Gregorio reconoció el esfuerzo que puso en todo momento su rival: "Afortunadamente para nosotros, en el primer tiempo hicimos el gol que nos dio tranquilidad, Aún de todo, todos mis respetos para el equipo Morelia, que aún perdiendo, no dejó de luchar, de insistir, pero nosotros pudimos terminar algunas jugadas que se presentaron, para ser campeones".





