Puebla, Puebla.- Guadalajara luchó, fue al frente, intentó exprimir al hombre de más que tuvo en la cancha por poco más de la mitad del segundo tiempo y con todo su poderío ofensivo dentro del terreno de juego, logró reponerse de una marcador adverso y rescatar un punto valioso de la cancha del Estadio Cuauhtémoc al empatar a dos ante Puebla, con una anotación de último minuto del defensa Mario de Luna.
Luego de un arranque vibrante, en el cual ambos conjuntos brindaron espectáculo al buscar desde los primeros minutos el arco contrario, Guadalajara comenzó con todo su poderío en busca de la meta defendida por Jorge Villalpando, pues con un Omar Bravo en constante movimiento y un Javier Hernández pendiente de los servicios en el área, Guadalajara puso sus primeros avisos en el inicio del encuentro.
Sin embargo, sería el cuadro de La Franja quien primero lo reflejaría en el marcador, pues en un tiro de esquina cobrado desde la izquierda por Nicolás Olivera, Oscar Velázquez superó a la zaga rojiblanca y conectó de cabeza, el portero del Rebaño Luis Michel detuvo el envío en la línea y dejó la esférica en el área chica, justo donde el defensa Alejandro Acosta llegó para conectar de derecha y con su contrarremate inaugurar el marcador en el Cuauhtémoc.
Pero la reacción de Chivas no demoraría más allá de 120 segundos en llegar, pues luego del gol en contra, justo después de tocar la esférica en el centro del campo, Guadalajara comenzó a darle circulación a la pelota y tras una serie de pases, en el borde del área grande Omar Bravo bajó la pelota de derecha y se la dejó a modo para que Gonzalo Pineda impactara con potencia y directo al arco.
El arquero Jorge Villalpando estuvo atento al disparo de Pineda y alcanzó a rechazar de manos para enviar la pelota a la izquierda del campo, justo donde Omar Bravo, quien había comenzado la jugada, llegó a velocidad y sin marca para de pierna izquierda conectar con potencia y colocación y anidar la esférica en el arco poblano.
Luego de la anotación del empate, Guadalajara intensificó su juego ofensivo y en repetidas ocasiones colocó balones a modo para la velocidad de sus puntales Bravo y Hernández, pero aunque la esférica superaba la zaga del Puebla, la cancha le pasó factura a ambos elementos y a causa de las lluvias, lo flojo del terreno ocasionó resbalones que con el tiempo obraron en contra del Rebaño.
Y cuando parecía que Guadalajara rompería el empate del partido, una desatención en la zaga en una acción ofensiva del Puebla cambió de nueva cuenta el rumbo del partido, pues Gilberto Mora desbordó por el costado derecho, sirvió una pelota hacia segundo poste hacia donde Luis Michel hizo por la esférica con un lance, sin embargo, el cancerbero no logró hacer contacto con el balón, no así el delantero Jared Borgetti quien a quemarropa le puso la frente, impactó y adelantó a La Franja a los 21', por lo que el momentáneo 2-1 permanecería hasta el final de la primera mitad.
Sin embargo con la llegada del complemento, las emociones aparecieron en los primeros minutos cuando en un tiro de esquina en favor de los poblanos, Mario de Luna detuvo a Jared Borgetti en segundo poste, acción que con su caída magnificó el atacante de La Franja y el silbante le otorgó la pena máxima a los 48 minutos.
Pero habría de salir nuevamente el ímpetu del Guadalajara, cobijado con una tribuna rojiblanca que no cesó de apoyar y menos en el instante en el que Jared Borgetti se preparó para ejecutar la pena máxima, pues justo al momento del cobro, Luis Michel adivinó, se tiró hacia su costado derecho y con ambas manos evitó lo que pudo ser el tercer tanto del Puebla.
Esa inyección de ánimo levantó a la tribuna y revolucionó al cuadro rojiblanco que de inmediato, empezó a manifestarse en el arco de Jorge Villalpando, fuera a través de los desbordes de un "Venado" Medina quien había ingresado para el complemento o a través de la insistencia de Bravo y el "Chicharito" Hernández.
Sin embargo, el cuadro dirigido por Francisco Ramírez tuvo en sus manos una inmejorable oportunidad de poner en la cancha su arsenal ofensivo, gracias a que Felipe Ayala generó una dura acción en contra de Gonzalo Pineda en tres cuartos de cancha, su fuerza desmedida le valió una segunda tarjeta amarilla y por ende la expulsión, por lo que con un hombre menos y en la búsqueda de una anotación para el empate, Guadalajara se lanzó al frente.
Con Hernández, Medina y Bravo en la delantera, la velocidad y desequilibrio característicos de Omar Arellano se agregaron a la cancha y al esquema de Chivas a los 65', en busca del ansiado gol que les generara el empate del encuentro, pero con diez elementos del Puebla prácticamente dentro de su área y quienes copaban cada uno de los rincones por donde pudiera Chivas perforar la portería, ni los pases filrados de Gonzalo Pineda, las llegadas y desbordes de Medina y Arellano ni la recepción de espaldas al arco y posterior disparo a puerta de Bravo y "Chicharito" pudieron hacer mella en el arco poblano.
Una y otra vez Chivas fue al ataque, lo intentó por todos los medios e incluso el portero Luis Michel se sumó a este objetivo hacia los minutos finales, justo después de que el silbante indicara que se añadirían cinco minutos más al duelo por las constantes interrupciones y por el tiempo que deliberadamente gastó Puebla hacia la recta final del partido.
Pero fue justo al 94', Omar Bravo se disponía a controlar la pelota de espaldas al arco y en el borde del área grande, justo cuando Alejandro Acosta levantó el codo e impacto su rostro, por lo que Erim Ramírez sancionó la falta con un tiro libre que sería la última acción del partido y con la que la afición se mantuvo a pie firme en sus lugares pese a la intensa lluvia que comenzó a caer en la Angelópolis.
Gonzalo Pineda tocó hacia atrás y de tacón para que Sergio Amaury Ponce disparara con potencia y superara la barrera, la pelota llegó hasta Villalpando que a dos manos rechazó pero dejó en los dominios de Édgar Mejía, quien entre un mar de piernas conectó desviado del marco, pero con la suficiente fuerza para que en el costado derecho apareciera Mario de Luna y de derecha cristalizara el tanto del empate para el Rebaño.
El festejo no se hizo esperar, tampoco la algarabía en la tribuna que ante la lluvia que y caía en el Cuauhtémoc impidió que los seguidores rojiblancos corearan la hazaña conseguida, pero con la anotación del Rebaño que finiquitaba el empate, también aparecieron la desesperación en algunos elementos del Puebla quienes dentro de la cancha y una vez finalizado el encuentro, intentaron desahogar su impotencia con insultos y conatos de bronca, que al final sólo quedaron en asperezas y reclamos de un empate vibrante.





