Adornado por el clima gélido que impera en la ciudad capital de Jalisco, el Rebaño recibió el Torneo Bicentenario 2010 con ilusiones renovadas, tal como emprende cada travesía en el Futbol Mexicano. Todo comenzaba a desprenderse de nuevo. Una afición rojiblanca bien abrigada, eran los primeros invitados a la primera gran fiesta de la competencia llamada Bicentenario.
Si las condiciones climatológicas, que imperaron en el Estadio Jalisco hacían que hasta el mismisimo infierno sintiera frío, irónicamente eran los Diablos Rojos del Toluca el primer examen a aprobar para el cuadro dirigido por José Luis Real.
La emotiva ceremonia de presentación de todos y cada uno de los elementos del Primer Equipo del Guadalajara, propuesta, realizada y coordinada exitosamente por Home Depot (donde Omar Bravo, "Chicharito" Hernández y el reencuentro de Adolfo Bautista se llevaron las mejores ovaciones de la noche) fue el punto de partida para iniciar la disputa por el título en el torneo de liga y también para solventar las deudas pendientes, con una afición que empieza a levantar una sentida voz de exigencia.
Y los del papel estelar en la historia llamada futbol, estaban dispuestos a no defraudar, sobre todo del lado rojiblanco con un "Chicharito" Hernández encendido y que con sus dos goles sobre la primera media hora de juego, calentarian a una afición que festejaba de corazón los primeros tantos de su equipo en el 2010.
Ni la respuesta de los Diablos Rojos, con el gol del descuento por conducto de Carlos Esquivel pudo apagar el buen accionar de Chivas con todos los jugadores entregados, dispuestos, corriendo y sobre todo, jugando buen futbol.
El Guadalajara mostraba ante Toluca ese rostro de conjunto compacto y protagonista, ofensivo capaz de llenar la pupila de sus millones de aficionados en quienes hace albergar las más grandes esperanzas de verlo de vuelta en la Fiesta Grande del Futbol. Alberto Medina le devolvía al Rebaño la tranquilidad en el encuentro con el tercer tanto en la frente del Toluca. Lo demás era parte del buen espectáculo ofrecido por el equipo rojiblanco.
El clamor de los presentes en las tribunas del Estadio Jalisco se convirtió el unisono en una sola voz: Bofo, Bofo, Bofo y era el momento ideal para que José Luis Real aprobara la complacencia, otorgando algunos minutos al único refuerzo del Guadalajara en el Torneo Bicentenario 2010.
La victoria dejó satisfecha a la parcialidad rojiblanca, que aplaudió el desempeño de sus jugadores y el buen sabor de boca en este arranque de torneo donde Chivas promete. Ojalá Rebaño, sucedan muchas noches como esta.
Un agradecimiento y mención especial a Home Depot, quien estuvo a cargo de la ceremonia de inauguración del torneo Bicentenario 2010 (el último de Chivas en el Estadio Jalisco) permitiendo así que el torneo arrancara con el pie derecho para Chivas, incluso antes de que el árbitro anunciara el inicio del partido.






