"Nipón... nípón... nipón..." es el grito que se escucha con fuerza en las tribunas del Estadio Jalisco y que emana de al menos una veintena de aficionados orientales, quienes con su característico acento asiático y ataviados con banderas del imperio del sol naciente, no cesan de apoyar a la Selección Nacional de Japón en su lucha por la conquista de la Copa Internacional Chivas Bimbo 2010.
Su contraparte, tanto en la cancha como en las tribunas y con una evidente mayoría, responde con el tradicional "México... México... México" que es seguido de fuertes aplausos y gritos de aliento para el también llamado "equipo de todos", nulificando el minoritario pero constante apoyo japonés, pero generando que en la cancha ambos equipos sumen con mayor intensidad su esfuerzo futbolístico.
Esto, es tan sólo una muestra del ambiente que la tarde del sábado reinó en el graderío del Coloso de la Calzada Independencia con la Gran Final de la Copa Internacional Chivas Bimbo 2010, y que tuvo en México y Japón a sus protagonistas principales, quienes aunados al cerca del millar de personas en las tribunas, le dieron un cálido matiz al final de la décimo séptima edición del torneo.
Y mientras que los contendientes se batieron en la grama del Jalisco, la lucha por la supremacía en cuanto al apoyo continuó en las tribunas, tocó su punto más alto cuando Japón marcó el primer gol de la tarde y por ello, la algarabía de los asiáticos fue mayor que el grito de aliento que los mexicanos les brindaron a sus conacionales.
Sin embargo, así como en los goles del partido, la tribuna mexicana le daría la voltereta a los nipones de la mano de las anotaciones de Víctor Mañon y Bryan Leyva, desventaja que la porra de Japón no se repondría jamás, pero que de la misma manera que sus jugadores en la cancha, ostraron que por esfuerzo y constancia en los gritos de apoyo no quedó.
Por eso cuando el silbatazo final del encuentro llegó, cuando se hizo oficial el triunfo de México sobre el de Japón, la ovación que la Selección asiática recibió de parte de todo el graderío del Jalisco fue igual o mayor que la brindada a México por la consecución del título, ya que con el esfuerzo mostrado en el campo y al acercarse a la línea de banda para agradecer el apoyo recibido durante todo el partido de sus fanáticos, la afición del Jalisco se unió a la de Japón para darle un reconocimiento al equipo subcampeón de la copa.
Pero el momento cumbre llegó, la Selección Mexicana subió al podio y cuando el capitán Miguel Basulto tomó la copa entre sus manos, la besó y de inmediato la levantó por encima de su cabeza, el estallido de emoción fue total, los aplausos fueron igual de constantes que el "México... México", por lo que el marco de festividad que puso fin a las actividades de la Copa Internacional Chivas Bimbo 2010 quedó congelado en un instante, como si fuese una postal de que la tarde del sábado en el Jalisco, las emociones de futbol y la fiesta en las gradas vivieron sus mejores galas.





