De corazón a corazón, se sabría cual era más fuerte. Guadalajara, sin convertirlo en obsesión, buscaba implantar un nuevo récord histórico con el mejor arranque de un equipo en la era profesional del Futbol Mexicano, con siete victorias consecutivas. Enfrente un Puebla y su espiritu guerrero llegaba para ser un auténtico escollo para ennegrecer el fabuloso momento rojiblanco que la afición engalana cada 15 días en el Estadio Jalisco.
Para comprobarlo, bastaba con darse una vuelta por las inmediaciones del inmueble de la Calzada Independencia, donde la fiebre Chivas se va convirtiendo en epidemia gloriosa, llena de episodios para recordar, goles que gritar y triunfos para festejar y una noche lista para rociarse de una flamante conquista..
Familias enteras aglomeradas sobre las puertas de acceso al Jalisco, escenificaron un ambiente evocador a todo un partido talla Clásico. Pero en esta ocasión el rival no era América o Atlas. Se trataba nada más y nada menos que de la Franja del Puebla, un equipo que llegó con la ilusión de ser el "gallo" capaz de frenar a un Chivas potente y vertiginoso, hoy por hoy, el mejor equipo del Futbol Mexicano.
Y el espéctaculo estaba garantizado. Como miles quieren verlo, el "Bofo" Bautista fue el primero en gritar presente, antes de que todos tomaran asiento. La explosión de júbilo de los rojiblancos no se hizo esperar. Pero el Puebla, fue un equipo de ganas y mucho empuje. El gol de Herculez, revitalizó a los llamados "Chelís" Boys", pero este partido y el momento de brillar con los goles, estaba destinado para el número siete en los dorsales rojiblancos, y con su segundo gol de la noche devolvía la ventaja al Rebaño.
Xavi Báez, es un tipo que también quiere enracharse, y no conforme con el monumento de gol a Miguel Calero del miércoles pasado, colocó el tercer tanto en la cuenta del Guadalajara en este encuentro, intenso, movido y donde los visitantes, estaban dispuestos a ser serios animadores de la celebración, sin absolutamente nada que perder, tan sólo el privilegio de ser dignos comparsas de un partido que todos los presentes disfrutaban.
El gol de Marcelo Palau, le puso picante al cotejo y volvió gallardo a un Puebla, cuyo principal motivador, ya veía en ese momento desde uno de los palcos del Estadio Jalisco, como su equipo se batía a muerte ante el líder general de la competencia. Al final un objetivo no buscado pero encontrado a base de puro trabajo se ha consolidado.
Este Chivas es histórico señores. Ningún conjunto como el Guadalajara para festejar siete triunfos consecutivos desde el surgimiento del futbol profesional en México, ninguno como tu Rebaño, para hacer vibrar y mantener soñando a sus millones de aficionados que con cada triunfo se vuelven cada vez más jornada tras jornada. Creelo Chivas, tu corazón, tu espiritu y sobre todo tu futbol, está más fuerte que nunca.





