Ahogar el grito de Goya, era la primera misión de los aficionados rojiblancos que hicieron una de las mejores entradas en la cancha del Estadio Jalisco en lo que va del Torneo Bicentenario 2010, para vibrar con la décima presentación del Rebaño, ahora ante los Pumas de la UNAM cuya táctica inicial de ni siquiera estar presente en el ya tradicional acto del himno nacional mexicano en los partidos del Guadalajara, era una declaración directa de que la visita no sería para nada de cortesía.
Si 28 años no son nada... que le pregunten a los Pumas de la UNAM, conjunto a punto de cumplir casi tres décadas sin rasguñar un solo punto ante el Rebaño, jugando en la cancha del inmueble de la Calzada Independencia. La promesa del futbol dinámico y vertical estaba sobre el terreno de juego, con dos equipos decididos a ofrecer el espectáculo más adecuado para el público asistente.
Las Chivas retornaban a casa después de dejar la faja de invicto en Tuxtla Gutiérrez, y con la noticia bajo el brazo del regreso del tradicional y colorido escudo del Club Deportivo Guadalajara S.A. de C. V. , teniendo como principal motivación a la afición que cada 15 días está al pie de un cañón que no quiere dejar de bombardear en el Torneo Bicentenario 2010.
El partido en el primer tiempo estaba en las tribunas, con los aficionados en una sabrosa batalla de gargantas, la ola tradicional y la esporádica simulación de un terremoto en su mayoría en rojo y blanco ponían el ambiente ideal a un partido que requería despegar para responder a la expectación que había levantado.
Para reconocer el tercer debut en el Torneo Bicentenario de José Luis Real al enviar a la cancha al juvenil seleccionado nacional Sub-17 Abraham Coronado Tafoya, en lugar de Alberto "Venado" Medina, pero sin lugar a dudas, el revulsivo para la afición fue la aparición de Adolfo "Bofo" Bautista, quien tenía la misión de enderezar un partido al que le hacía falta el gol
En el Chivas-Pumas de este sábado por la noche en la cancha del Estadio Jalisco si hubo esfuerzo, mucha entrega, lucha y pundunor, simplemente faltó el gol para responder con creces a un partido que en buena medida el público asistente resultó el protagonista principal.





