En su cancha y con los suyos, Chivas nunca estará solo. A pocas horas de salir al campo de batalla para enfrentar una vez más al América, los rojiblancos como si se tratara de un llamado silencioso invocaron a un buen número de sus seguidores la mañana de este sábado en su terruño de Verde Valle.
Mientras José Luis Real se sumerge en la concentración de la que había hablado a principios de semana y detrás de él todo su plantel que le ha cuidado desde el inicio las espaldas, las gargantas de los fieles seguidores rojiblancos irrumpieron para alentar a sus futbolistas de cara al partido más seguido en el Futbol Mexicano desde el arranque del profesionalismo.
Y a que detrás de toda estas manifestaciones de apoyo y alegría para el conjunto más popular de México, hay un sinnúmero de historias que reflejan el amor a una camiseta que representa más que la identificación con un equipo de futbol. Como la de José David Rangel Hernández, quien buscó con mucho ahínco recolectar las firmas de los jugadores rojiblancos en una playera que le fue obsequiada por Angélica Fuentes, Presidenta Ejecutiva del Grupo Omnilife – Chivas.
“Cuando puedo hacemos el recorrido desde el DF con mi familia y con otro hijo, pero desgraciadamente falleció el 10 de diciembre, y en honor a él, esta playera nos la regaló la señora Angélica Fuentes con las firmas, venimos a completarlas nada más para tenérsela de recuerdo como lo que fue él, un Chiva, aquí vengo con su hermano y dos primos”, explicó con mucha emoción.
O como Víctor Manuel Bravo, quien vino desde Las Vegas, Nevada, acompañado de sus dos hijas con la ilusión de presenciar el Clásico Nacional ante el América de este domingo en el Estadio Jalisco, además, mostró con mucho orgullo en gran tatuaje en el brazo derecho del escudo del Rebaño símbolo de filiación rojiblanca.
“No es por Omar Bravo que me lo puse (el tatuaje), Soy Chiva de corazón, igual que mis dos hijas, soy de Tijuana, Baja California, pero tengo 10 años viviendo en Las Vegas”, explicó mostrando el escudo de gran tamaño que lleva marcado en su brazo derecho.
Y Manuel Fimbrez que radica en San Diego, California y que desde hace algunas semanas estuvo esperando con ansiedad el momento de abordar el avión para estar primero en el entrenamiento del equipo de sus amores y después en el juego más importante del año para el Guadalajara.
“La ansiedad que desde hace un mes compramos los boletos (para el Clásico), y estar esperando el momento ara salir del aeropuerto de Tijuana para acá, y mire, estoy hasta ‘chinito’ de estar aquí (en Verde Valle). En las buenas y en las malas siempre estamos con ellos y ahora estar juntando cada mes para hacer el gasto, vengo con mi hijo y sea lo que sea el esfuerzo se hace y aquí estamos”, comentó con la emoción visiblemente reflejada en su rostro.
Es así, como la gran afición rojiblanca vive su pasión por el equipo más popular de México, sin importar clases sociales o distancias, todos quieren mostrarle su apoyo al equipo más mexicano en la víspera del duelo que no se puede perder ante las Águilas del América.