Chivas ya gana 1-0
Con anotación de Omar Arellano a los 35 minutos de juego, luego de una excelente jugada personal, Guadalajara va arriba en el marcador por la mínima diferencia.

Todo listo para el Clásico de Clásicos
Las tribunas están llenas, los equipos ya alistan las armas y los pormenores del Clásico están a punto para que comience a rodar el balón.
Ha llegado la hora de comenzar con el último Clásico de Clásicos en el Estadio Jalisco, que además de ser una fiesta, servirá también para despedir a los seleccionados nacionales rojiblancos, quienes a partir de este encuentro, deberán de reportarse a la concentración final rumbo a Sudáfrica 2010.
Despejada la incógnita que enmarcó gran parte de la semana, con respecto a la lesión de Javier "Chicharito" Hernández, quien pese a todos los esfuerzos no se pudo recuperar de la sobredistensión muscular en la pierna derecha, la mesa está puesta para que comience una edición más del duelo más esperado de la temporada en el Futbol Mexicano.

El Rebaño, listo para el Clásico
Justo a las 18:50 horas, apareció en las inmediaciones del Estadio Jalisco la singular silueta del autobús del equipo más popular de México, las Chivas Rayadas del Guadalajara, que acompañado por decenas de gargantas que a su paso dieron gritos de apoyo y cánticos, pues la noche de este domingo, el Guadalajara tendrá el duelo más esperado por los aficionados en todo el país.
La llegada del autobús a la entrada del estadio, fue recibida por infinidad de medios de comunicación y aficionados que se aglomeraron para ver descender a sus héroes deportivos, en quienes depositadas sus esperanzas para que el Rebaño logre darles una satisfacción y de paso, estar más cerca de lograr la tan ansiada calificación a la Liguilla por el título del balompié mexicano.
Uno a uno fuero bajando del vehículo que los transportó desde el hotel de concentración al coloso de la Calzada Independencia, el primero en descender fue el técnico rojiblanco José Luis Real, acompañado de una sonrisa que reflejaba la tranquilidad y la confianza fundamentadas en el gran trabajo que han desempeñado a lo largo del torneo, y en especial en esta semana, de cara la Clásico Nacional.
Posteriormente, los jugadores fueron descendiendo uno a uno, algunos con el rostro serio, denotando la concentración que ya tiene en este encuentro, y otros un poco más relajado como Adolfo Bautista que no se separó de sus audífonos, o como los que viven su primer Clásico como Jorge Enríquez y Michel Vázquez con la emoción reflejada en eso rostros juveniles, o el ‘Pato’ Araujo, que todavía se dio tiempo para despedirse del ‘Puma’, el conductor del autobús antes de tomar el camino a los vestidores.
Chivas llegó al Estadio Jalisco con el firme propósito de conseguir una victoria que los acerque a la calificación, darle una satisfacción a la gran afición rojiblanca, y sobre todo, a defender el orgullo de vestir la playera más querida en todo México y más allá de nuestras fronteras.

Esencia de Clásico Nacional
Aroma, sabor, esencia.
Este domingo santo luce ideal para la memorable doble despedida, la de los seleccionados rojiblancos y la del Estadio Jalisco como casa del Rebaño para un Clásico de Clásicos.
Aficionados por igual, unos en vivo y otros desde la televisión, estaban frotándose las manos para ser testigos una vez más de una lucha encarnizada más entre rojiblancos y azulcremas, dos equipos que por siempre serán la sal y la pimienta del balompié azteca.
El Clásico volvía por sus fueros, volvía para dejar asentado de manera contundente que se trata del partido de partidos y las aficiones estaban una vez más presentes. Como lógica consecuencia del liderato general, los rojiblancos eran mayoría en la explanada del Coloso de la Calzada Independencia, Ahí estaban, desde las playeras que recordaban a ídolos emblemáticos de ambas instituciones, la del “Tigre” Sepúlveda por un lado, la del “Ruso" Brailovsky por el otro, se trataba de una batalla más y desde las mismas afueras del Jalisco la balanza se inclinaba al rojo y blanco.
Otro clásico mexicano, el “regateo” comercial, también hacía su graciosa aparición entre la masa humana que se cernía como un oleaje sobre los alrededores del inmueble entre vendedor y comprador para hacerse de la playera.
La mascada, la bandera, los gorros, las pulseras y todo aquello que aludiera al apoyo del equipo favorito era esencial en los aficionados. La birría, los tacos, el pozole era de lo más solicitado por los hambrientos comensales que así apaciguaban la que parecía una larga espera de cara al Chivas vs. América, el último a escenificarse en el Estadio Jalisco.
Y el Clásico del Futbol Mexicano, también se habla en inglés, francés y por supuesto en el folklorico castellano con aficionados venidos de cualquier parte de México, allende las fronteras, y del otro lado del charco. Los infaltables mariachis listos para dejar de callar y entonar El Rey para el vencedor, la Chiva que cobra vida y está lista para entrar a su territorio, es el Clásico del Futbol Mexicano y por 90 minutos, nada más importa.

Orgullosos de su tierra, orgullosos de sus Chivas
Cuando se trata de apoyar al Rebaño no hay distancia tan grandes, así lo demuestra la familia Echeverri Hernández, quien llega desde los Ángeles, California para apoyar a las Chivas.
Llegaron la tarde de este sábado a la Perla Tapatía procedentes de Los Ángeles, California con la enorme ilusión de respirar la tierra que dejaron en busca de un mejor porvenir y apoyar al equipo de sus amores, el equipo por el que suspiran y recuerdan su ciudad, las Chivas del Guadalajara.
Pero no llegaron solos. Al ritmo del mariachi y coreando la tan popular canción, “Guadalajara, Guadalajara”, la familia Echeverri Hernández ha llegado hasta el Monumental Estadio Jalisco para disfrutar libremente del Clásico de Clásicos, organizando de inmediato una gran fiesta en las inmediaciones del inmueble de la Calzada Independencia, disfrutando de su tierra, y de sus raíces.
“No es ningún sacrificio cuando venimos a nuestra tierra, cuando venimos a ver a nuestras Chivas, jamás será un sacrificio, Chivas es nuestro amor más grande y jamás los dejaremos caminar solos” dice emocionado y con voz firme Germán Echeverri, el mayor de los hermanos, quien invitó al mariachi a presenciar del partido dentro del Estadio Jalisco como un complemento más de la familia, para que la fiesta continúe hasta que el cuerpo aguante.
La familia Echeverri Hernández es un claro ejemplo que Chivas es el equipo del pueblo, el equipo de México, no importa las distancias, ni los sacrificios, el Rebaño nunca estará solo, en cara rincón del país siempre habrá un Chiva hermano.



El Jalisco, listo para el Clásico
Cae la tarde en la ciudad de Guadalajara y al norte de la Perla de Occidente, el tráfico hace estragos en la Calzada Independencia, principal arteria de acceso vehicular al Estadio Jalisco, donde el calor y la confusión por el nuevo horario son igual de constantes que las playeras rojiblancas en los alrededores del inmueble.
Desde todos los puntos cardinales, la afición nutre los accesos al Coloso de la Calzada Independencia y de a poco, los ríos de gente se tornan caudalosos y sonantes, ya que mediante el habitual "Chivas... Chivas..", que se complementa con los silbidos de apoyo al más popular de los equipos, el ambiente en el Clásico de Clásicos crece conforme avanzan los minutos.
Las puertas del estadio ya han abierto y de igual forma, han recibido a los primeros aficionados que sin escatimar tiempo ni mal pasar la hora de la comida, prefirieron tener un lugar privilegiado en el inmueble a ser parte de las interminables filas de personas que pacientes, esperan su turno para acceder a alguno de los puestos de comida en las afueras del Estadio.
La intensidad crece y la expectación también, el ambiente del Clásico luce cada vez más llamativo mientras la cuenta regresiva continúa antes de que comience a rodar el balón.