Morelia, Michoacán.- El foco de atención que desde hace un par de días mantiene a la Nueva Valladolid sin perder detalle del torneo de Golf Tres Marías Championship, que marcará el adiós como profesional de la golfista tapatía Lorena Ochoa, se interrumpe la tarde de este viernes con el paso de un llamativo autobús que en sus costados muestra el inconfundible escudo que caracteriza al Rebaño Sagrado.
Ya que en su transitar por las avenidas de Morelia, no existe la forma de no evitar ver el rojo destellante del transporte oficial del equipo, el cual poco después de las seis de la tarde y tras un trayecto carretero cercano a las tres horas y media, arribó a la capital michoacana, sede del primer duelo de los Cuartos de Final del Bicentenario 2010 entre Chivas y los Monarcas del Morelia.
Con la firme consigna de obtener una ventaja favorable en el duelo de Ida, para así tener en el de Vuelta en el Estadio Jalisco un marcador que los coloque de forma directa en las Semifinales, Guadalajara encontró a su llegada a Morelia el característico calor que la afición michoacana le ha profesado durante años, y que para el comienzo de la Fiesta Grande del Futbol Mexicano no podía ser la excepción.
Pues a su llegada al hotel de concentración, elegido ahora al sur de la ciudad, tras su descenso del autobús oficial el equipo se encontró con al menos una veintena de aficionados, quienes no perdieron la oportunidad de estar de cerca con los ídolos rojiblancos en el día previo al arranque de la Liguilla del Bicentenario 2010.
Y ni que decir de los huéspedes del hotel de concentración, quienes de camino a las habitaciones, interceptaron a los elementos rojiblancos para tomarse la fotografía del recuerdo, para generar así una cálida recepción en la capital purépecha, previa al duelo del sábado por la tarde en el Estadio Morelos, en el duelo de Ida de los Cuartos de Final de la Liguilla.





