Asunción, Paraguay.- En el total contraste que encontraron a su llegada a tierras guaraníes el sábado por la tarde, cuando el cielo despejado y el ambiente cálido fueron las principales características de bienvenida a la ciudad, con el amanecer el domingo la inclemencias del tiempo le ofrecieron a Chivas un panorama lluvioso y constante, que no cesaría ni un instante en todo el cierre de semana.
Sin embargo, aún y cuando el clima no era el mejor para desempeñar sus actividades en el campo de entrenamiento, Guadalajara adecuó sus planes, modificó su programa de prácticas y aún y cuando la lluvia se intensificó ya avanzada la tarde, el Rebaño salió a la intemperie para realizar un entrenamiento distinto, con la misma intensidad de costumbre, pero en escenarios diferentes a los habituales.
Minutos después de las seis de la tarde, ya cuando la oscuridad arribó a la capital Asunción, Guadalajara dividió su práctica en dos etapas importantes, la primera de ellas, consistió en un trabajo de calentamiento en el interior del gimnasio del hotel de concentración, donde con ejercicios de frecuencia y estiramientos, inició las labores primarias de la práctica.
Dentro del mismo recinto deportivo y como segundo ejercicio del entrenamiento correspondiente a este domingo, el Rebaño realizó una rutina en los aparatos del gimnasio, consistente en diez estaciones con labores de fuerza en tren superior y tren inferior, al que los elementos rojiblancos realizaron dos repeticiones, a fin de tener al cuerpo listo para la actividad de cancha.
Debido a la incesante lluvia que copó prácticamente toda el área de la ciudad de Asunción, la inundación en la cancha de futbol previamente seleccionada para las labores tácticas de este día, no le permitió a Guadalajara desarrollar su esquema de trabajo proyectado, por lo que dentro de las mismas instalaciones del hotel de concentración, y justo a un costado del gimnasio, el Rebaño se trasladó hasta una cancha de menores dimensiones, pero con un pasto sintético idóneo para el desarrollo de los trabajos con pelota de por medio.
Mediante labores de precisión, con pases de un costado a otro, Guadalajara desempeñó cerca de 15 minutos de trabajos de adecuación al terreno de juego, para después realizar 30 minutos más de un continuo e intenso trabajo de disparos al arco, en el que aún y cuando las porterías presentaron menores dimensiones, el objetivo de tener precisión en cada disparo cumplió con su cometido, ya que la totalidad de jugadores exigieron en demasía a los porteros Liborio Sánchez y Miguel Jiménez, quienes también ensayaron lo que podrían encontrar de dificultad para el duelo del martes por la noche ante Libertad.
Al cabo de poco más de 60 minutos de trabajo y aún con la lluvia constante, aunque ya de menor intensidad, el plantel realizó una dinámica de torito en el centro de la cancha, labor con la cual finalizó las actividades de entrenamiento del día, por lo que de inmediato los jugadores se trasladaron a sus habitaciones para así concluir la práctica de este domingo.
Para este lunes, Guadalajara realizará el obligado reconocimiento de la cancha del Estadio Defensores del Chaco, donde también llevará a cabo su cierre de preparación, práctica en la que el timonel del rebaño José Luis Real finiquitaría las labores tácticas de cara al cierre de la fase de Cuartos de Final, ante el conjunto Gumarelo de Libertad.








