Irapuato, Guanajuato.- Hasta los 85 minutos, el empate a cero reflejaba paridad entre ambas escuadras, pero por lo desempeñado en la cancha, por las ocasiones de gol generadas, por el futbol desarrollado y por la constante presencia en el arco rival, el único dominador en el duelo del sábado por la tarde era el conjunto de Chivas, sin embargo, todo lo anterior no fue suficiente y al término del duelo, Irapuato se llevó el triunfo.
Y es por increíble que parezca, luego de tener prácticamente el partido bajo sus dominios, Guadalajara cayó en el Sergio León Chávez de Irapuato por la mínima diferencia, luego de una desatención en la puerta del Rebaño, bien aprovechada por Josué Perea quien marcó la solitaria anotación a cinco minutos del final.
En los primeros minutos del juego, Guadalajara tuvo una mayor aproximación al área rival, producto de los constantes arribos de Jesús Sánchez por el costado izquierdo y de la insistencia por el centro del volante Marco Fabián, sin embargo, la zaga defensiva de los Freseros mostró aplicación y evitó que las jugadas de peligro de Chivas trascendieran.
A los nueve minutos, Omar Bravo tuvo una acción dentro del área que intentó definir con colocación, pero la barrida de Luis Cano logró evitar que la pelota llegara a la cabaña de Adrián Martínez. A los 20' Omar Arellano ganó una pelota dentro del área y de primera, sacó un potente disparo de zurda, pero que se escapó apenas por encima de la cabaña de Irapuato.
No obstante que el Rebaño insistió, la Trinca apretó la presión en el medio campo y logró hacerse de pelotas que lograron enviar hacia el área rojiblanca, pero los embates de Jesús Gutiérrez, Ariel y Esteban González, fueron bien nulificados por la zaga defensiva de Chivas conformada por Reynoso, De Luna, Esparza y Ocampo, por lo que los primeros 45 minutos del partido se extinguieron sin modificación en el marcador.
Para el complemento, la movilidad de sus piezas y el constante trato de la esférica generó que Chivas tuviera por más tiempo el control del partido, Xavier Báez ingresó inspirado, Marco Fabián continuó con la insistencia ofensiva y Omar Arellano ocasionó peligro cada que tocó el balón, pero al paso de los minutos la constante fue la misma y el gol no llegó.
La jugada más futbolera de la tarde, y por ello la de más claridad frente al marco enemigo, la generaría Chivas hacia los 56 minutos de juego, gracias a la precisión del toque de pelota, Mejía cedió para Fabián en tres cuartos del campo, éste a su vez tocó de primera intención para un Omar Arellano que con recepción dirigida dejó a dos rivales atrás para quedar mano a mano ante el portero, pero aún y cuando el artillero rojiblanco disparó cruzado, el guardavallas Adrián Martínez logró tocar la pelota lo suficiente para desviar la trayectoria y mantener intacto su marco.
Producto de la insistencia rojiblanca en territorio de la Trinca, apareció la magia que caracteriza al volante Ulises Dávila, quien tras ingresar a los 60 por Marco Fabián, a los 73' recibió de espaldas al arco y en los límites del área, entre tres rivales logró filtrar la esférica para dejar franco y sin marca a Xavier Báez, quien de frente a Martínez disparó con decisión, pero nuevamente el portero fresero evitó la anotación.
Hacia la recta final del partido, no hubo más dueño de la esférica que el conjunto tapatío, pues Irapuato, que se vio superado en territorialidad y manejo de la esférica, sólo a base de pelotazos logró generar algunas ocasiones de peligro para Chivas, encabezadas por el artillero Reynaldo Navia, pero nada que llegara a preocupar la meta de Sergio Arias.
Sin embargo, hacia los 85 minutos de tiempo corrido, un pelotazo largo de La Trinca cayó en los dominios del chileno Navia, quien dentro del área peleó la esférica ante la salida de Sergio Arias y al no retener del todo la esférica entre sus manos, el artillero del Irapuato siguió la jugada, misma que cedió a la llegada de Josué Perea quien dentro del área simplemente empujó para inaugurar el marcador, mismo que al cabo de unos minutos sería definitivo.
Y aunque Chivas apretó, buscó, generó e insistió en los últimos minutos del duelo, el silbatazo de Francisco Chacón puso fin a las acciones de un duelo dominado ampliamente por Chivas, pero que en el resultado, tuvo que ver reflejado el precio de no definir en su momento y de una desatención en la puerta rojiblanca.







